jueves, 24 de noviembre de 2011

Menos Carne y Más Espirulina

Premio Nobel de la Paz Hace un Llamado a Comer Menos Carne y sustituirla por Espirulina


por Núria Escur, La Vanguardia, Barcelona, Enero 5 2010

Rajendra Pachauri, premio Nobel de la Paz y presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático de la ONU, hace un llamamiento a comer menos carne para reducir el CO2

No deberíamos comer carne como tampoco deberíamos conducir 4×4″, mantenía Rajendra Pachauri, premio Nobel de la Paz y presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático de la ONU, liderando una campaña para dejar de comer carne una vez por semana, una iniciativa que secundaron personajes como Paul McCartney. La producción de carne genera tales emisiones y gastos de energía que algunos grupos ecologistas llevan tiempo denunciándolo. “El caso más significativo de disminución de consumo de carne en los últimos 20 años –explica el antropólogo Jesús Contreras– ha sido el Reino Unido. Desde las vacas locas cada vez tienen más vegetarianos”.

Crisis como la de las vacas locas o las dioxinas de pollos belgas forzaron que voces expertas concluyeran que es el propio ser humano el único culpable de que no pocos ciudadanos hayan acabado por aborrecer el consumo de carne. Muchos ya se han planteado la posibilidad de eliminarla de su dieta y otros perpetúan comentarios domésticos (“cada vez me gusta menos” o “tiene mal aspecto”). Existe todo un catálogo.

“La obsesión por consumir carne viene de lejos en la sociedad occidental. La razón es que durante épocas de miseria y posguerra faltó carne: en Holanda se pasó hambre, en Alemania, en Francia, y lo hemos interiorizado. Sólo una vez instalados en la bonanza económica fuimos a buscar el concepto calidad-salud”, explica María Izquierdo, profesora de Nutrición y Bromatología en la facultad de Farmacia de la Universitat de Barcelona.

La religión ha tenido un papel esencial en usos, abusos y restricciones de carne. “A menudo las prohibiciones respondían a la necesidad de mantener el poder. Prácticas de ayuno han existido en casi todas las sociedades. En otras ocasiones se prohibía la carne por razones sanitarias o morales (“el mal encarnado en la carne”) mientras que hoy las razones son de equilibrio energético”, explica el antropólogo Jesús Contreras. Cree, aunque reconoce que se ha roto el equilibrio ecológico, que “anunciar una sociedad que no coma carne me parece una afirmación demasiado taxativa”.

Existen, añade este profesor universitario, casos extremos de sociedades vegetarianas –entre hindúes– y otros puramente carnívoros –los inuits–. “Esquimales que se alimentan casi exclusivamente de carne han sobrevivido con buena salud en situaciones climáticas inhóspitas”. La mayoría de las prohibiciones alimentarias siempre se han vinculado a la carne, añade. “Se prohíbe ingerir animales, nunca vegetales”, probablemente porque han desempeñado un papel regulador de la cadena alimentaria. “Siempre cambia más la sociedad que la especie y el sistema de preferencias y aversiones existe en toda sociedad”.

También la simbología adoptó la carne como signo para repartir sus mensajes, de la sacralización de la vaca en la India a la prohibición de comer cerdo en el islam. “En el origen, se cree que prohibieron el cerdo porque resultaba muy caro de criar, de mantener. Y sólo la religión podía hacer que la comunidad obedeciese”.

Las creencias se intoxicaron de leyendas, explica la bromatóloga Izquierdo-Pulido, desde que ingerir carne nos hace más violentos (“desmontado si uno piensa que Hitler era vegetariano”) hasta que el día de Acción de Gracias el pavo ejerce un efecto benefactor a través de la serotonina. “Lo que sí está demostrado epidemiológicamente es la relación entre el consumo de carne a la brasa (fuego directo), quemada, con ciertos tipos de cáncer”, explica Izquierdo, que puntualiza que la seguridad alimentaria de hoy es altísima: “Nunca hubo tanto control”.

La clave sería el consumo adecuado de carne, elemento históricamente deseado: “La intensificación ganadera respondía a la demanda humana igual que la plantación de caña de azúcar a creer que era un bien de prestigio”. Contreras apuesta por “no demonizar ni la Amanita muscaria, cuyo uso sabemos respondía a un ritual en busca de un efecto”.

Aunque no existe consenso en la cantidad de carne recomendada, uno de los manuales más prestigiosos (C. Vázquez, hospital Ramón y Cajal) recomienda dos raciones semanales de 100 gramos. La media mundial de consumo está hoy en 101 gramos diarios. En lo que sí coinciden nutricionistas es en que –a pesar de sus beneficios– ha llegado el momento de reducir el consumo de productos animales. Con la esperanza de que –como pasó con el tabaco– la reducción sea una actitud global.

Según el Ministerio de Medio Ambiente, ha disminuido el consumo de carne en hogares de más de 5 personas y en los de parejas con hijos de 20 a 30 años. Mientras el consumo per cápita en 1988 era de 58,95 kilos, en el 2006 bajó hasta 50,56 kilos. Casi nueve kilos menos en casi 20 años. En hogares con amas de casa entre 50 y 64 años se compra, hoy, menos ovino y caprino y más carne de cerdo. Eso, a pesar de que “se puede vivir y vivir bien sin comer carne como se puede sin comer leche o huevos –puntualiza Izquierdo–, pero debería ser una opción adulta, es perfectamente respetable. En niños no me parece recomendable una pauta estrictamente vegetariana. No hay que olvidar que la carne da el mejor hierro”. Y contiene vitamina B12, casi inexistente en vegetales e imprescindible en la síntesis de ADN, que los vegetarianos compensan con suplementos dietéticos o algas como la espirulina.

lunes, 21 de noviembre de 2011

La espirulina habla a la especie humana

La espirulina habla a la especie humana
en nombre de una de las primeras especies vivientes:
las algas


Durante mil millones de años hemos aportado a la atmósfera de la Tierra oxígeno suficiente para que pudieran evolucionar nuevas formas de vida.
Durante miles de millones de años hemos asistido al despliegue de las distintas formas de vida sobre el planeta y hemos participado en él. Se desplegó el paraíso y lo hallamos
bueno.
La especie humana apareció hace tan sólo un momento. Hace 150 años, los humanos empezaron a destruir los sistemas que mantienen la vida en nuestro planeta. Su insólita capacidad para alterar la biosfera, mermar la capa de ozono, calentar el planeta, deforestar los suelos, extender los desiertos y contaminar
tierras, aguas y aire nos ha llamado la atención.
El saqueo que hacen de la Tierra impide que la vida tenga la oportunidad de desplegarse con toda su variedad. Si persisten en esa actitud, es probable que también su especie perezca. Las algas sobreviviremos y, con el transcurso de los eones, volveremos a alimentar nuevos brotes de vida. Reconocemos, empero, que su destino en este planeta es único. Son la más inmadura de las especies, pero también la más interesante. La evolución futura del planeta depende de ustedes. Para sobrevivir y evolucionar, deben curar al planeta en el curso de los próximos veinte años.
Deben curarse ustedes mismos, curar la relación con su propia especie y curar el planeta. De este gran reto surgirá la más alta creatividad.
Cuando den este salto evolutivo, empezarán a suceder cosas muy interesantes en las que queremos participar con ustedes.
En esta labor de curación personal y planetaria, les ofrecemos nuestra sabiduría. Abracémonos, sean nuestros amigos y aprendan de nuestra experiencia. Redescubran la antigua sabiduría de sus antepasados
biológicos (R.H:).

viernes, 11 de noviembre de 2011


LA ESPIRULINA TIENE ALTO GRADO PROTEÍNICO Y  ES AUXILIAR EN PADECIMIENTO DE HÍGADO GRASO señaló el doctor Marco Antonio Juárez Oropeza, del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina

Boletín UNAM-DGCS-652

Ciudad Universitaria.
3 de noviembre de 2011

También, tiene aplicaciones como antidepresivo en estrés psicológico

Los beneficios del consumo de la espirulina en México han podido constatarse en personas desnutridas, pues tiene un alto nivel de proteínas (60 por ciento del peso seco) y todos los aminoácidos indispensables. De ahí, su uso en la elaboración de alimentos para humanos y animales, dijo Marco Antonio Juárez Oropeza, del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM, y quien ha realizado estudios en distintos campos.

La espirulina es una cianobacteria de aspecto azul-verdoso, que además de tener buenas propiedades nutritivas, tiene otras biológicas de interés médico, pues es auxiliar en el tratamiento de alteraciones lipídicas en los diabéticos, para la mejora del sistema inmunológico en pacientes con cáncer oral, y en los hipertensos, debido a su efecto antihipertensor.

También tiene aplicaciones industriales, pues contribuye a la limpieza del ambiente y del subsuelo de aguas estancadas, por su acción como fijador de metales pesados.

Aplicaciones

En 1993, pruebas realizadas en animales de laboratorio, alimentados con una dieta rica en fructosa, mostraron que los animales desarrollaron esteatosis hepática, y la administración de la espirulina previno su desarrollo. Posteriormente, en otros modelos experimentales de hígado graso, también se ha demostrado que previene o atenúa su desarrollo.

Aunque han sido pocos casos, en humanos con ese padecimiento, en dosis de 4.5 gramos diarios durante tres meses, los niveles de triacilgliceroles, colesterol, así como de enzimas marcadoras de daño hepático (como las aminotransferasas), tendieron a normalizarse.

Otro grupo de voluntarios humanos, con igual suministro por seis semanas, sin modificaciones en el estilo de vida, redujo la hipertensión y la dislipidemia. Pese a que la espirulina tiene efectos antihipertensivo y antidislipemiante en el diabético, no necesariamente mejora los valores de glucosa, por lo que su uso previene las comorbilidades, mismas que dependen del tiempo de evolución e intensidad de la enfermedad, como en el caso del hígado graso.

Juárez Oropeza indicó que aminora daños de estrés oxidante y psicológico. El primero se asocia con las comorbilidades del síndrome metabólico, mientras que el segundo, con la ansiedad y depresión. En ambos podría ser útil su consumo.

Los planes en el laboratorio 10 del Departamento de Bioquímica de la FM, agregó, apuntan a profundizar sobre los mecanismos moleculares de los efectos observados, así como valorar su utilidad en otros problemas vasculares, como derrames o embolias cerebrales.

Especificaciones

Los tipos de espirulina que se han utilizado con mayor frecuencia son la maxima y plantensis; la primera era muy común en el lago de Texcoco, y la otra, se cultiva de manera natural en el lago Chad, en África.

Por su aporte nutricional, cuenta con aminoácidos y ácidos grasos esenciales, incluye vitaminas del complejo B, y es antioxidante por su cantidad de selenio, clorofila, retinoides, tocoferoles y ficocianina.

El valor de esta cianobacteria es tal que en Chile su comercialización registra altos niveles, y en Estados Unidos, la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) la registró este año como suplemento alimenticio.

En México, su consumo es libre y en diferentes presentaciones asociadas a productos naturistas. Los aztecas la identificaron como “tecuitlatl” (lodo de piedra, en náhuatl), la dejaban secar y después, como una especie de hojuelas, las consumían. Su sabor suele ser asociado al pescado y al queso. No obstante, después de la Conquista cayó en desuso.

lunes, 7 de noviembre de 2011

¿Dónde puedo adquirir espirulina en la Ciudad de México?

¿Dónde puedo adquirir espirulina en la Ciudad de México?

Llamar al 044 55  29 94 13 41

Presentación 500  tabletas
en bolsa de 250 grs.